El sur de hidalgo se ha caracterizado por ser la región más productiva de la Entidad, dentro de sus actividades productivas cuenta con una de las 6 refinerías que tiene el País, además cuenta con 4 cementeras, 3 parques industriales, una de las tratadoras de agua más grande del mundo, 1 parque logístico con aduana, se riegan 90 mil hectáreas de tierra agrícola, y la mayoría de sus municipios son comerciales.

Esta zona se encuentra geográficamente en un lugar privilegiado, puesto que está conectada a dos de las autopistas más importantes, la México-Querétaro y el Arco Norte, asimismo tiene conexión ferroviaria y el aeropuerto internacional se encuentra a menos de 80 k.m. en línea recta, es una región que en los 70s se perfilaba para ser de las zonas más desarrolladas en México, por ser la que le aporta más del 60% de producto interno bruto a Hidalgo.

Es ahí donde radica la importancia política, económica y social de este Distrito.

Esta región que en algún momento fue gobernada por el partido político predominante, en los últimos años ha gozado de alternancia en sus municipios y distritos locales federales y esto se debe a cuatro razones fundamentales, primero; porque los electores en su mayoría son jóvenes y ya no se ven representados por los viejos cacicazgos, segundo; porque el grado de estudios ha aumentado considerablemente y difícilmente se dejan persuadir, tercero; porque hay un buen número de clase media que ya no permiten ser comprados con dádivas, y por ultimo porque los ciudadanos exigen cada día más y mejores perfiles que logren cubrir con sus expectativas, ciudadanos más sensibles, preparados y con una visión de largo alcance que permita lograr ese desarrollo que tanto anhelan.


Es por ello que los cónclaves partidistas, deberán analizar muy bien sus perfiles políticos si desean lograr un buen desempeño en el próximo proceso electoral del 2021, deberán tomar en cuenta que es la elección más grande de la historia de México, puesto que votarán casi cien millones de ciudadanos y estará en juego uno de los poderes de la Unión, nada más y nada menos, que la cámara de Diputados del Congreso Federal que dicho sea de paso, es el inicio de la segunda etapa del actual Gobierno de la Republica, los interés son muchos y el futuro político de esta gran Nación dependerá mucho de ello.


En Hidalgo esta elección tampoco es cosa menor, porque será después de este proceso cuando arranque la sucesión gubernamental en la Entidad, y es donde los ciudadanos deberán decidir entre la continuidad del partido hegemónico de 8 décadas, o la tan ansiada alternancia política que ya se ha dado en la mayoría de Estados del País y que solo quedan 3 que se resisten a ceder el poder, entre los que se encuentran el Estado de Hidalgo.


La moneda está en el aire y los perfiles se siguen barajeando, la lucha se vislumbra entre dos fuerzas políticas. Por la coalición de PRI-PAN-PRD le corresponde a este último poner al candidato de acuerdo al convenio de coalición firmado por ellos, todo parece indicar que quién va a encabezar es Héctor Chávez actual dirigente de sol azteca en la Entidad, quien fuera secretario particular de Luciano cornejo también ex presidente Estatal, Héctor tiene nula presencia en el distrito, pero con todo el apoyo gubernamental de la entidad, y además no sería la primera vez que alguien de fuera sea candidato del distrito de Tula.


Por otro lado, se conforma la coalición MORENA-VERDE-PT y se encuentra inmerso en un proceso interno para decidir quién será el bueno, dentro de sus filas se perfilen cuatro finalistas; el actual diputado federal que busca la reelección, Julio Cesar Ángeles Mendoza, quien se presume amigo del actual Dirigente Nacional por haber coincidido en la misma Legislatura, pero que es muy controvertido en su actuar y con temas legales en puerta que le podrían complicar en esta ocasión sus aspiraciones.

Por otro lado está el también controvertido que se presume de izquierda, Ricardo Baptista, ex alcalde de Tula de los 90as con un recién descalabro en la pasada elección por la presidencia municipal, la cual fue una derrota más en su segundo intento por querer encabezar los destinos de Tula, dicen los que saben, que ya no cuenta con capital político ni social, aunado a que pertenece al grupo universidad al que le atribuyen un sin número de fracasos electorales del 2020, el tercer personaje es Cuauhtémoc Ochoa, quien trae cargando una lápida que difícilmente podrá ocultar a los que encabezan la 4T, ya que es identificado dentro del sistema político local y Nacional, por haber ocupado cargos en el gobierno de Osorio Chong y Enrique Peña Nieto, y haber sido candidato a Senador en formula con Jesús Murillo en 2006 y que por cierto le atribuyen gran parte de esa derrota, también fue candidato a Diputado Federal por el distrito de Tula que de igual forma perdió en 2018, y quién hoy intenta abanderar por el partido de AMLO dicho espacio.

El cuarto aspirante es Víctor Apodaca, el perfil más joven de la baraja, pero al mismo tiempo el que se presume podría ser la sorpresa, politólogo de formación con antecedentes sociales de más de una década, académico, ex servidor público en el ámbito Legislativo y Municipal, conferencista y consultor político, que en los últimos meses se le ha visto en intensa campaña interna en el Distrito, peleándoles la oportunidad a viejos lobos de mar, pero haciendo estrategias de tierra y aire; en el pasado proceso electoral tuvo una participación protagónica y fue de los últimos finalistas dentro de MORENA para encabezar la candidatura a la presidencia municipal.


La moneda está en el aire y debemos estar pendientes de la región sur del Estado por su gran importancia, la cual, dicho sea de paso es la región más contaminada del País, con graves problemas de inseguridad y falta de infraestructura acorde; estos son solo algunos temas obligados en las agendas de quienes aspiran y suspiran por este distrito Federal y que deberan ser resueltos a corto plazo

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